sábado 1 de noviembre de 2008

Los años dorados


Las tormentas han cesado. Cariño, el invierno ha terminado, ahora los amantes salen a pasear. Te propongo te vistas linda y salgamos, quizás con el aire recuperemos los años que nos han ignorado.
Algo sucede y no es difícil de explicar. Todo lo que necesito es una cosa, tal vez es tiempo de cambiar nuestras historias, tal vez te debo dejar seguir la rutina de la edad...
¿y si lo intentamos una vez más, y vivimos la vida que seguro has de extrañar?.
Ya no contemples la casa vacía, ya no escuches los fantasmas que han de aparecer cada fin de mes. Cuando veas que la muerte ha estado cuidando de nuestros reflejos, te darás cuenta que poco es el tiempo y mucho lo que aún tenemos que vivir tú y yo.

Las tormentas han cesado. Cariño, el invierno ha terminado, ahora los amantes salen a pasear. Te propongo te vistas linda y salgamos, quizás con el aire recuperemos los años que nos han ignorado. Tal vez hoy encienda el fuego de tus labios, cuando las camas separadas se unan y me dejen dormir a tu lado.

Ideas locas, con un sentido aparente



Trato de entender las cosas, de buscar las respuestas, de encontrarme yo misma.

Realmente el mundo da tantas vueltas, que me mareo en ellas; es que mi mundo a veces tan liviano, tan común, se vuelve un poco más complejo, y es dentro de la complejidad donde me pretendo abstraer de las ideas circundantes en él.
Quizás sea la temporada, el sol, el polen, el verde, el aire, las alergias, no sé qué mierda sea, pero algo definitivamente no anda bien; no salgo de una del todo para enredarme en otra, no lo busqué, lo prometo, no lo ideé, ni fantaseé, no lo elegí; tal vez yo fui una pieza más de su juego.

Odio con todo mi ser el existencialismo, el preguntarme cosas que sé no tienen respuestas inmediatas, el bloquear mi mente sólo en mi, el aislarme. Es que por una parte creo que todo lo que vale la pena lo encontré, por otra sé que es sólo una de las tantas que pasaré; y cómo no creer ello después de haber estado con alguien que de alguna forma explotó todo lo malo en mi. Si dar un paso adelante es esto, entonces lo daré con la mirada en alto, y orgullosa de saber que aún hay cosas buenas en mi.

Cómo no estar agradecida de la vida, de que me haga sentir viva, cómo no alegrarme de saber que hay un poco de humanidad dentro de mi, cómo no ser feliz cuándo sabes que puedes querer a alguien más que a ti mismo, y no necesariamente en el cariño familiar o de amigos. Es que la felicidad pasa más que nada por eso, por descubrir sentimientos considerados ajenos e inexplorados en uno; el saber que puedes construir regalos que quizás no son tan lindos estéticamente, pero son con cariño y dedicación, eso es maravilloso, eso es crecer. El sentir un hormigueo al escribir cada palabra con puño y letra, el desembocar tus ideas y plasmarlas en el papel, es tocar el cielo – para mi -. Saber que vivo, saber que cada vez el camino es más amplio, difícil, pero grato... es crecer.Yo crezco con cosas mínimas o estúpidas para otras, yo me descubro así, y eso se agradece, lo agradezco y me deleito con ello.

La muerte de los amantes


Esta es la última oportunidad.
Creo el mundo acabará,
y la individualidad lo matará.

Los seres individualizados,
olvidan el amor,
y lo relegan a algo del pasado.

Seré un eterno romántico,
creyendo en tiempos arcaicos
en dónde todo tenía un sentido amplio.

El amor no es ya moda,
Y un beso se da a cualquier mona,
Da lo mismo si gusta porque ésa es la onda.

¡Echémosle la culpa a los países civilizados,
a los valores degradados!
El amor han asesinado.

Tal vez los terroristas lo han matado
Y a un pozo echado
Y así enterrado.

Tal vez simplemente el amor ha jubilado,
Y nosotros somos los únicos que lo recordamos.

Lágrimas por miedo




Añoré conversar contigo,
hablar del tiempo y otras cosas absurdas;
desee tener la excusa en mis manos y en mis pies
por sólo captar tu atención ese instante.

Mi mirada al suelo esquivando la tuya,
mientras tu guardas la distancia como tesoro,
y tu voz persuade mi atención.
¡Prefiero las lágrimas al miedo!

Siento perder el tiempo
y la oportunidad de tenerlo,
pero sé que esa oportunidad
no se irá apenas el viento llegue.

¡Prefiero las lágrimas al miedo!

El viento bravío encendió ese fuego,
y quemó los indicios del futuro,
y se hizo humo, y ya no existe
Desapereció.

¡Prefiero las lágrimas al miedo!

Titubeó lamentando los días,
camino sin sentido,
y me digo a m misma
¡Prefiero las lágrimas al miedo!

Anhelo conocer más allá.
Anhelo volver a ese lugar
y hacer eternos los rayos del sol,
que congelan el tiempo.

¡Prefiero las lágrimas al miedo!

Algo sucede y lo desconozco,
algo me turba y me pierdo,
algo pasa y me da miedo
¡Prefiero hablar a sentir el miedo!